El momento de forma que atraviesa el Real Valladolid Club de Fútbol ha transformado por completo el ánimo de una afición que hoy respira optimismo. La llegada de Fran Escribá al banquillo ha sido el gran detonante de esta metamorfosis. Tras la conquista de ocho de los últimos doce puntos en juego, este cambio de dinámica no es una casualidad: y es que el equipo vallisoletano ha recuperado su olfato goleador, y ya se posiciona como el cuarto máximo realizador del último mes en toda la categoría. Pese a todo, desde Zorrilla mantienen los pies en el suelo: el objetivo prioritario sigue siendo amarrar la permanencia (después, se plantearán objetivos mayores).

Dos prometedores arietes
Esta mejoría deportiva camina de la mano de una planificación exhaustiva liderada por Víctor Orta. El Real Valladolid Club de Fútbol ya visualiza el próximo curso con movimientos en el mercado de fichajes para captar talento joven; una estrategia necesaria ante la probable salida de Chuki hacia el fútbol italiano. En este contexto, la dirección deportiva ha cerrado incorporaciones estratégicas para reforzar la estructura del equipo, desde la parcela ofensiva hacia atrás.

Uno de los nombres propios es Robin Van Duiven, del PSV, cuya llegada se gestó tras un intenso seguimiento iniciado durante el pasado mes de diciembre. Pese a la fuerte competencia de otros clubes como el Oporto o el Sporting de Gijón, finalmente Matteo Moretto confirmó su fichaje por el Pucela. Además, el periodista Ángel García ya adelanta el segundo de los fichajes ofensivos del Real Valladolid. Se trata de otro prometedor delantero, Víctor Barberà, del Barça Atlètic, y con experiencia testada en Europa en las filas del Club Brujas.

Interés en la cantera del Betis
La apuesta por la juventud también ha llevado al club a imponerse en la puja por Dani Pérez, mediocentro del Betis Deportivo y gran objeto de deseo del Real Oviedo. Según informan MARCA Valladolid y el periodista Álvaro Borrego, el joven de veinte años aterrizará en Zorrilla tras llegar a un acuerdo en el que el club verdiblanco se reservará un porcentaje de cara a una futura venta, además de una opción de recompra.

Sin embargo, el interés en la cantera bética no se detiene ahí, ya que el club vallisoletano habría puesto sus ojos recientemente sobre la figura de Gnangoro Bouare. Según ha adelantado Matteo Moretto en La Pizarra de Quintana, el mediocentro zurdo nacido en 2004 está en la agenda pucelana, aunque el Cádiz CF también compite por su fichaje.

Hay un plan en el ‘Pucela’
Gnangoro Bouare, con experiencia en Primera Federación con el Betis Deportivo, adonde llegó procedente del Atlético Sanluqueño, destaca por su despliegue físico y sus 1,84 metros de altura; un perfil que encajaría para dar solidez a la medular del Pucela. Estas noticias sobre el Real Valladolid confirman una hoja de ruta clara basada en un mercado de bajas inversiones, pero de alta proyección. Es evidente que el ambicioso mercado de fichajes del Real Valladolid Club de Fútbol busca equilibrar el rigor táctico con la energía de las nuevas promesas que buscan una oportunidad para consolidarse en la élite.







