No está siendo fácil la temporada del Real Valladolid Club de Fútbol. Las aspiraciones de ascenso hace semanas que se derrumbaron totalmente en el Estadio José Zorrilla. Los blanquivioletas, con treinta y tres puntos en su casillero y una racha reciente de tan solo cinco puntos en sus últimos cinco encuentros, se encuentran actualmente bordeando el descenso al verdadero abismo de la Primera RFEF. Ese sería el peor de los escenarios posibles; uno que prácticamente nadie habría podido intuir a comienzos de la temporada.
Crisis y cambios en la plantilla
La vuelta del Real Valladolid Club de Fútbol a LaLiga Hypermotion, tras un año para olvidar en Primera División, comenzó repleta de irregularidad. El año ya pintaba mal, pero se volvió aún más convulso con la precipitada salida de Guillermo Almada. Este cambiaba Zorrilla por el Real Oviedo, pese a que los resultados del equipo blanquivioleta con el técnico uruguayo al frente habían dejado mucho que desear.
No obstante, la necesidad imperiosa de comenzar a sumar de a tres se hizo también patente en el mercado de fichajes de invierno, donde el Real Valladolid Club de Fútbol se erigió como uno de sus grandes protagonistas. La plantilla pucelana experimentó once movimientos en total, cinco de salida y hasta seis de llegada. Lucas Sanseviero, Vegard Erlien, Carlos Clerc o el ex del Sevilla FC Ramón Martínez fueron algunas de las caras nuevas más destacadas. Sin embargo, ninguno de los movimientos invernales de Víctor Orta ha ofrecido los resultados que se esperaban.
El adiós de la gran promesa
A esta falta de rendimiento de los fichajes invernales se le suma ahora una preocupación mayor en los despachos de Real Valladolid: la situación de su gran perla, Iván San José Chuki. Según informa El Norte de Castilla, el talentoso mediapunta ya ha decidido que abandonará el club al finalizar el presente curso. Pese a ser el timonel del equipo con cinco goles y cinco asistencias, el canterano no ha llegado a un acuerdo para su renovación. Su intención, pese a todo, es salir por la puerta grande del Estadio José Zorrilla. Primero, tratará de afianzar la permanencia del equipo para pasar a buscar después un proyecto más ambicioso en el extranjero, con Italia como su destino preferente.

La delicada situación deportiva del equipo ha sido determinante en este desenlace. El club trató de seducir al jugador con un contrato de larga duración vinculado a un hipotético ascenso, pero el desplome en la tabla invalidó la citada estrategia. Tal y como apunta El Norte de Castilla, la última oferta blanquivioleta superaba los seiscientos mil euros, lo que situaba a Chuki en el top-5 salarial de la plantilla. Sin embargo, su explosión futbolística en los últimos dos meses ha disparado su valor de mercado, haciendo que sus pretensiones económicas se alejen de las posibilidades actuales de la entidad.
Incertidumbre en el Real Valladolid
Ante estas últimas noticias, en las oficinas del José Zorrilla admiten con resignación que poco más pueden hacer. Chuki, considerado junto a Yeremay como una de las mayores promesas de la categoría, ha participado en veinticinco encuentros ligueros, destacando recientemente con una doble asistencia ante el Málaga CF. Aunque se marchará como agente libre, su entorno busca una fórmula que permita dejar algún beneficio económico en las arcas del Pucela. Así, el Real Valladolid Club de Fútbol se aferra a la esperanza de no quedarse totalmente de vacío con la salida de su mayor perla en el próximo mercado de fichajes de verano.







