El dueño del Sevilla FC no es una única persona. El club está constituido como Sociedad Anónima Deportiva, lo que implica que la propiedad se reparte entre distintos accionistas. En este contexto, entender quién manda realmente en el Sevilla FC requiere analizar su accionariado y el funcionamiento de su Consejo de Administración.
El Sevilla FC atraviesa un momento de crisis total. A la realidad deportiva y económica ineludible del club nervionense se suma una guerra accionarial prolongada durante varios años. La gestión del Consejo de Administración ha sido cuestionada en los últimos tiempos por los resultados obtenidos por el plantel sevillista, así como por su continuidad en los cargos pese a las críticas. En este contexto, cabe recalcar que el modelo de propiedad del club hace que el poder no esté en manos de una única persona, aunque esta sea la que ocupa las portadas por su gestión.
Quién es el dueño real
El dueño del Sevilla FC no es realmente representado una única persona ni por ninguna persona jurídica o física, pues el club está constituido como Sociedad Anónima Deportiva (SAD). De esta forma, la propiedad se reparte en paquetes de acciones, característica principal de este tipo de sociedad.
Sin embargo, los poseedores de un paquete accionarial mayor están claramente definidos. En primer lugar, las familias Castro, Guijarro, Alés y Carrión, cuyo cabeza visible es José María Del Nido Carrasco, ostentan un porcentaje importante. Por otra parte, José María Del Nido Benavente tiene en su potestad alrededor de 22.000. Por último, 777 Partners, corporación conocida como «Los Americanos», posee sobre un 14%.
Cómo funciona el accionariado del Sevilla FC
El hecho de que la entidad tenga el carácter de SAD condiciona el reparto del poder, de modo que el accionariado del Sevilla FC determina quién tiene mayor potestad en el club. En este escenario, pueden producirse pactos entre los bloques, como puede ser el presente entre las familias Alés, Castro, Guijarro y Carrión.
Por otra parte, las celebraciones de las juntas de accionistas son las que marcan la diferencia. Son el lugar en el que se toman las decisiones principales, se produce la aprobación de las cuentas y se decide la continuidad del Consejo de Administración. Como referencia, el actual representó un 58% de las acciones presentes en la última celebración, fechada en diciembre de 2025.

Quién manda realmente
A día de hoy, el Consejo de Administración encabezado por José María Del Nido Carrasco, presidente sevillista, y Pepe Castro, vicepresidente, lidera la gestión del club nervionense. Él es la figura más cercana, en cuanto a mando, a la del dueño del Sevilla FC. En un momento de crisis deportiva y económica en Nervión, ambos se encuentran muy cuestionados tanto por la hinchada rojiblanca como por sus competidores accionariales.
Tanto es así, que el Sevilla FC está inmerso en un proceso de venta en el que Sergio Ramos se ha posicionado como uno de los nombres vinculados al proceso. El camero, representante de Five Eleven Capital, ya ha finalizado la due diligence, por lo que su oferta no tardará mucho en llegar.
Cuál es su papel
El rol que ocupa el Consejo de Administración dentro de una sociedad como el Sevilla FC se basa en gestionar las áreas clave de la entidad, desde la realización de los fichajes hasta la expansión internacional de la marca.
A su vez, designa los puestos dentro de la parcela deportiva, como es el caso de Antonio Cordón, director de fútbol profesional. Esto hace que se delegue responsabilidad en los empleados, aunque la cuota de influencia del Consejo en las decisiones adoptadas sigue siendo importante.

Por qué no hay un único dueño
El dueño del Sevilla FC, así como el resto de clubes componentes de La Liga, no es una única persona al tratarse de Sociedades Anónimas Deportivas. Todos tuvieron que adoptar esta forma jurídica en la década de los 90 con motivo de la Ley del Deporte de 1990, que pretendía sanear las cuentas de todos aquellos equipos que arrastraban deudas. Así, el objetivo residía en encontrar una estabilización económica.
Si bien esto permite que las decisiones se concentren en una única personalidad, puede generarse una parálisis institucional si los distintos bloques no logran un acuerdo, tal y como ocurre en Nervión a día de hoy.
En definitiva, no hay un solo dueño del Sevilla FC. El modelo de propiedad del club, basado en el reparto accionarial, explica la complejidad en la toma de decisiones dentro de la entidad. La ausencia de un propietario único provoca que el control dependa de equilibrios entre accionistas, algo que en momentos de inestabilidad deportiva e institucional adquiere una relevancia aún mayor.








El problema no es solo la directiva sino los que también están cobrando si están en la directiva son todos está podrido porque Lea quitado el dinero a Sevilla Dios quiera que se lo gasté en medicina y que no se curen ninguno