Parece igual pero no es lo mismo

Manuel Vicente

3 de enero de 2026

Manuel Vicente, columnista de dorsal16 sobre el Sevilla FC

Parece igual pero no es lo mismo

Manuel Vicente

3 de enero de 2026

Manuel Vicente, columnista de dorsal16 sobre el Sevilla FC

A falta de solo dos partidos para la conclusión de la primera vuelta liguera, se puede decir que el Sevilla Fútbol Club está calcando la trayectoria de la temporada pasada. Sin embargo, con vistas al futuro más inmediato, hay algunas diferencias que hacen albergar más esperanza a la afición. Primero, el hecho de que el entrenador, Matías Almeyda, inspira mucha más confianza que García Pimienta, lo que contrarresta en cierta medida el hecho de que en la plantilla siga habiendo demasiados elementos incapacitados para jugar en la primera división del fútbol español. Esta afirmación, no obstante, quedaría desvirtuada en caso de que ocurriera una imprevista hecatombe en los dos primeros partidos del 2026, ante Levante y Celta, y no se sumaran al menos cuatro puntos.

En cualquier caso, está en manos de esta plantilla, cuando menos, igualar los 23 puntos con los que el Sevilla Fútbol Club cerró la primera vuelta de la 24/25 en la posición número 13 de la clasificación. Tras ella, entre los meses de enero y mitad de marzo, vino el mejor tramo de la temporada, que tuvo su cénit en el puesto octavo al que se aupó tras vencer a la Real Sociedad por 0-1 el 9 de marzo.

El Sevilla Fútbol Club había disputado hasta esa fecha ocho partidos, con un balance de tres victorias (todas a domicilio: Gerona, Valladolid y San Sebastián), cuatro empates y una derrota. Después, el calendario jugaría una mala pasada a Pimienta, colocando en su camino consecutivamente a Athletic, Betis y Atlético de Madrid, conformando una fase demasiado montañosa —en el argot ciclista— en la que se le cayó el equipo con tal estrépito, que la posterior derrota en Valencia hacía presagiar lo que efectivamente ocurrió en el tramo final del campeonato.

Comparando la actual temporada con la anterior, el calendario ofrece casi idénticas posibilidades, con la ventaja de que, en esta ocasión, no tiene ningún tramo tan complicado como el ya mencionado. En los primeros dos meses de este año, se van a disputar nueve partidos, incluyendo el derbi que se encuadrará en el fin de semana de transición entre febrero y marzo. En este tramo, el rival de mayor envergadura es el de los leones bilbaínos, mientras que los restantes forman parte de la misma liga que está compitiendo el Sevilla Fútbol Club en la zona media de la tabla, en la que se ha consolidado con el cambio de sistema diseñado por Almeyda.

Con la vuelta a la defensa de tres centrales y, sobre todo, a los tres mediocentros, el técnico argentino ha conseguido conformar un Sevilla Fútbol Club fiable y consistente, cuyos tres resultados permiten atisbar cuál es su medida real. El frustrante empate en Valencia en la última jugada, la abultada goleada al Oviedo y la derrota, luchando contra el árbitro, en Madrid llevan a la conclusión de que el sistema de 5-3-2 permite deshacerse con facilidad de los candidatos al descenso —afirmación pendiente de confirmar en el reencuentro con la liga en el primer domingo de enero ante el Levante en el Sánchez-Pizjuán—. También sirve para competir en igualdad de condiciones ante los equipos de similar potencial y no alcanza para puntuar en feudos potentes por mucho que el juego sea más que digno. 

Esta es, por tanto, la dinámica que debe ratificar el Sevilla Fútbol Club, al menos, en este mes de enero, en el que tendrá como rivales, con la ventaja de jugar tres partidos en su estadio, a los levantinistas, junto a Celta, Elche y Athletic de Bilbao. Es decir, los tres equipos que le anteceden en la clasificación formando un tren de distanciados por solo tres puntos. El resultado de este cuadrangular marcará el devenir del equipo, ya que permitirá consolidarlo en la zona media o bien relegarlo a la zona baja, en la que el peligro atenaza los músculos y, sobre todo, nubla las cabezas.

Para afrontarlo con mejores garantías, sería muy conveniente la labor de Antonio Cordón. Es imperativo que sea realmente de refuerzo de la plantilla del Sevilla Fútbol Club, a través de la salida de elementos inservibles —el portero Álvaro Fernández ha sido ya el primero— y la incorporación de futbolistas con cualidades acordes a la primera división española. Esto descarta al retornado Gattoni, quien se unirá a la lista de potenciales descartes, en la que se incluyen con rotundidad Ramón Martínez y Manu Bueno.

En esta lista habría que incluir además a otros elementos que no cuentan con capacidades dignas de LaLiga, como Carmona, Nianzou, Marcao, Cardoso, Isaac…. así como otros cuyo ciclo en el Sevilla Fútbol Club está ya agotado: Gudelj, Jordán, Januzaj… Cualquiera de estos que salga del vestuario no va a generar ninguna añoranza en el sevillismo y sería además fácilmente mejorable, a poco que los ojeadores de Cordón tengan un mínimo de tino en la elección de su sustituto. Importante va a ser, por tanto, la contribución del director deportivo sevillista para que el equipo, que al igual que la temporada pasada deambula por el canto de la moneda, caiga hacia la cara o hacia la cruz.   

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