El defensor malí, actualmente cedido en el RSC Anderlecht, ha expresado su firme deseo de permanecer en Bélgica. Una noticia que facilitaría la planificación económica y deportiva del club vitoriano para el próximo curso.
La situación de Moussa Diarra podría desbloquear operaciones clave en el próximo mercado de fichajes del Deportivo Alavés tras sus recientes declaraciones en el diario Het Belang van Limburg. El central de veinticinco años, que abandonó Mendizorroza el pasado mes de enero, ha confirmado su excelente adaptación al fútbol belga. «Quiero quedarme«, sentenció el jugador de Malí en el citado medio, abriendo así la puerta a que el RSC Anderlecht ejecute la opción de compra pactada en su contrato de préstamo.
La salida estratégica de Moussa Diarra
Moussa Diarra desea permanecer en Bélgica. Según sus propias palabras en el diario Het Belang van Limburg, el zaguero internacional con Malí ha encontrado en el RSC Anderlecht su «nueva familia» futbolística. De jugar apenas tres partidos de LaLiga con el Deportivo Alavés, el defensor se ha convertido en una pieza imprescindible para su nuevo equipo. Su protagonismo no ha dejado de crecer desde su llegada a finales del pasado mes de enero.

El adiós definitivo de Moussa Diarra no es un asunto menor para la entidad albiazul. Ya durante el pasado mercado invernal de fichajes, su salida fue un movimiento estratégico para liberar masa salarial y permitir la llegada de los nuevos refuerzos. Además, Diarra parecía estar sentenciado desde hace tiempo. Cabe recordar que el central malí fue apartado por El Chacho Coudet tras abandonar un entrenamiento al conocer que no sería titular en la Copa del Rey frente al Sevilla FC, en una situación análoga a la de su compañero Mariano Díaz.
Este acto de indisciplina dinamitó su relación con el técnico argentino y allanó su futuro lejos de Vitoria. No obstante, una salida definitiva para un jugador que no cuenta sería la primera piedra en la planificación del mercado de fichajes del Deportivo Alavés. Con el dinero de su traspaso, la secretaría técnica babazorra podría centrarse en la búsqueda de oportunidades, junto a las renovaciones pendientes de piezas estructurales en la actual plantilla.
Renovaciones clave en Mendizorroza
Según recoge el periodista Jon Prada en el diario El Correo, el Deportivo Alavés tiene frentes de negociación abiertos con futbolistas como Antonio Sivera, Antonio Blanco y Ander Guevara, cuyos contratos expiran en junio de 2027. La dirección deportiva babazorra busca evitar que estos jugadores entren en su último año de vínculo sin renovar, lo que obligaría a considerar ventas estratégicas este mismo verano para obtener algún rédito económico. Este caso afecta especialmente a Antonio Blanco, tasado en más de diez millones de euros y con un gran cartel a sus espaldas.

Además, el futuro de hombres como Jon Guridi y Carlos Benavídez, quienes terminan contrato en apenas tres meses, sigue supeditado a la permanencia matemática en Primera División. Mientras Benavídez cuenta con una oferta de renovación hasta 2028 sobre la mesa, la continuidad de Guridi ha ganado enteros tras recuperar protagonismo a las órdenes de Quique Sánchez Flores. En cualquier caso, la venta definitiva de Diarra supondría un alivio financiero fundamental para acometer estas extensiones de contrato y dotar de estabilidad al proyecto deportivo babazorro.
Objetivo: certificar la salvación
El escenario más inmediato para el club pasa por certificar la salvación en las próximas ocho jornadas para ejecutar su plan de ruta. Con Diarra firmemente decidido a no regresar a Vitoria y el RSC Anderlecht aparentemente satisfecho con su rendimiento, el acuerdo para su salida definitiva parece estar destinado a concretarse este mismo verano. Las próximas noticias sobre su posible venta resultarán determinantes para dar forma a los próximos fichajes del Deportivo Alavés.







