La dirección deportiva viguesa valora la vuelta del carrilero de Badajoz, quien finaliza su vínculo con Osasuna en junio y vería con excelentes ojos un segundo ciclo bajo los focos de Balaídos.
El mercado de fichajes del Celta de Vigo otea el horizonte con gran ambición e ilusión por lo que se viene. La brillante e histórica clasificación continental lograda por el plantel celeste, que repetirá presencia europea por segundo curso consecutivo, ya obliga a los dirigentes de la ciudad olívica a buscar futbolistas de rendimiento inmediato y contrastado. En este escenario irrumpe un viejo conocido del celtismo: el carrilero extremeño Javi Galán.

Interés por la vuelta de Javi Galán
El principal objetivo que maneja la secretaría técnica celeste para apuntalar la retaguardia es un viejo conocido de la afición viguesa. Según ha avanzado el periodista Ángel García, el RC Celta sopesa firmemente repescar a Javi Galán de cara a la próxima campaña. El defensor extremeño de treinta y un años, que ya fue celeste entre 2021 y 2023, termina su actual relación contractual con el CA Osasuna el próximo 30 de junio, lo que lo convierte en una oportunidad de mercado ideal para la directiva presidida por Marián Mouriño.
Su original situación contractual en El Sadar
Galán llegó a Osasuna procedente del Atleti en el pasado mercado de invierno a cambio de medio millón de euros. La operación, no obstante, fue muy original, ya que el lateral extremeño firmaba tan solo hasta final de temporada y cada vez que Osasuna —en el caso de que quisiese— optase por renovar su contrato, se vería en la obligación de desembolsar otro medio millón de euros adicional que iría a parar a las arcas del Metropolitano.

A pesar de que el cuerpo técnico rojillo está sumamente satisfecho con el nivel ofrecido por el jugador extremeño y ya planea trasladarle una propuesta formal de continuidad, la decisión definitiva descansa exclusivamente en manos del propio futbolista. Ahora, el incombustible zaguero zurdo podría ver con mejores ojos emprender el camino de vuelta hacia Galicia, atraído por el ambicioso estímulo deportivo de disputar competiciones europeas bajo las directrices del técnico Claudio Giráldez.
Un perfil contrastado para Vigo
El retorno del zaguero pacense supondría el reencuentro con el escenario donde ofreció su versión más brillante en la élite. Tras despuntar en el Córdoba CF y consolidarse en Primera División con la SD Huesca, el lateral llegó a Vigo en 2021 por cuatro millones, donde acumuló 79 compromisos oficiales en dos temporadas memorables. Su regularidad motivó su venta al Atlético de Madrid en 2023, donde, pese a atravesar algunas etapas más estables, careció de la continuidad deseada, lo que lo llevó a pasar por la Real Sociedad en calidad de cedido antes de mudarse a El Sadar este mismo mes de enero.

En Vigo ya lo conocen: posee un notable despliegue físico, constancia para pisar línea de fondo y pericia para el regate en campo rival. Su regreso dotaría al equipo de una fiabilidad contrastada en LaLiga, y sería una de las noticias más interesantes en clave de fichajes del Celta.







