El extremo uruguayo, que llegó sin hacer apenas ruido en el mercado invernal, se consagra como la pieza más determinante de entre los últimos refuerzos tras certificar un triunfo vital para la permanencia.
El último mercado de fichajes del Real Valladolid ha encontrado un tesoro inesperado con la irrupción de Lucas Sanseviero. Aunque el atacante charrúa no ha disfrutado de un excesivo protagonismo tras su aterrizaje en enero en el Pucela, su impacto sobre el césped ya comienza a traducirse en puntos de oro que bien valen una salvación. Su reciente gol ante la Real Sociedad B ha puesto todos los focos sobre un futbolista que firmó hasta final de curso, pero que se quedará tres años más.
Lucas Sanseviero, hasta 2029
Habrá Lucas Sanseviero para largo. Pese a que inicialmente firmó un contrato hasta el final de la presente temporada para cubrir la baja por lesión de Amath Ndiaye, el atacante uruguayo ha llegado a Pucela para quedarse. Según El Norte de Castilla, el acuerdo entre las partes contempla una vinculación de tres años adicionales, por lo que Sanseviero seguirá formando parte del club blanquivioleta hasta junio de 2029. Su sueño sigue siendo el mismo: progresar en el fútbol europeo y alcanzar la élite en España.
Efectividad máxima en Zorrilla
El rendimiento de Lucas Sanseviero está siendo asombroso si se tiene en cuenta que solo ha disputado 246 minutos, apenas un 18 % del total. En este breve lapso, el uruguayo ya suma una asistencia clave a Chuki ante el Cádiz CF y, sobre todo, el testarazo salvador que otorgó la victoria el pasado sábado en Zorrilla. Tras el encuentro ante la Real Sociedad B, el uruguayo se mostró emocionado: «Es un día muy especial que nunca olvidaré. Soy un jugador que vive todo al máximo y no me guardo nada», comentó en la sala de prensa.

Sanseviero admite que su adaptación tras su llegada en el mercado de fichajes del Real Valladolid ha sido progresiva: «No fui el Lucas de Danubio, pero me intenté adaptar lo más rápido posible. Espero que de acá vaya en ascenso», dijo el uruguayo. Su trayectoria en el club no empezó de forma idílica. Todavía bajo el mando de Luis García Tevenet, su primera titularidad coincidió con una dura goleada en Granada donde, para colmo, marcó un gol en propia puerta. No obstante, con la llegada de Fran Escribá al banquillo, el extremo ha encontrado su redención definitiva.

Curtido en la intensidad del fútbol charrúa, el extremo no se arrugó ante la presión de Zorrilla durante la sequía goleadora que asolaba al equipo. Su gol en el minuto 87, a pase de Biuk, puso fin a cuatro partidos de sufrimiento y le catapultó a la categoría de ídolo local. Ahora, con tres años más de contrato por delante, el futbolista aspira a consolidarse y asumir roles mucho más relevantes dentro del esquema ofensivo de Fran Escribá.
Muy cerca de la salvación matemática
Este último triunfo permite al Real Valladolid Club de Fútbol aumentar su colchón sobre el descenso hasta los siete puntos, con el golaverage ganado al Huesca a falta de cinco jornadas. Con la Real Sociedad B, el CD Leganés y la Cultural Leonesa perdiendo fuelle, el Pucela respira aliviado gracias a su nueva perla uruguaya, mientras la afición ya celebra las excelentes noticias que destacan el extraordinario crecimiento de Lucas Sanseviero sobre el césped.







