El Sevilla FC de José María Del Nido Carrasco: no hay motivos para el optimismo

Manuel Vicente

9 de abril de 2026

Manuel Vicente, columnista de dorsal16 sobre el Sevilla FC

El Sevilla FC de José María Del Nido Carrasco: no hay motivos para el optimismo

Manuel Vicente

9 de abril de 2026

Manuel Vicente, columnista de dorsal16 sobre el Sevilla FC

Sin haberle puesto empeño, simplemente por absoluta incapacidad y falta de pericia, José María del Nido Carrasco, alias Junior, ha puesto al Sevilla Fútbol Club, después de varios años intentándolo, a un solo paso de los puestos de descenso a la segunda división del fútbol nacional.

José María del Nido Carrascodueño del Sevilla FC; accionariado Sevilla FC; consejo de administración Sevilla; quién manda en el Sevilla FC
Del Nido Carrasco, en la presentación de Luis García Plaza | Imagen: Darío Sánchez – Dorsal16

En este mundo tan recurrente a los tópicos, los más pesimistas apelan a que, de tanto ir el cántaro a la fuente, alguna vez se romperá, mientras que los optimistas han acuñado la creencia de que “siempre hay tres equipos peores”. Sin embargo, en esta temporada y, más concretamente, en los días previos al partido contra el Atlético de Madrid de la jornada 31, no hay motivo alguno para dejar al Sevilla Fútbol Club al margen del trío del descenso y mucho menos para tener algo de esperanza de que no será uno de los condenados al desastre.

En primer lugar, el cambio de entrenador no ha surtido la más mínima reacción en la plantilla. Su comportamiento en el terreno de juego sigue siendo igual de anodino que en los tres últimos partidos de Almeyda. Parece como si, en la reacción que se produjo en la segunda parte del derbi, se hubieran agotado las fuerzas y el ánimo de unos futbolistas que, desde entonces, se desenvuelven como almas en pena por el césped. Eso les ha llevado a sumar solo dos puntos de los 15 disputados desde entonces (dos empates con Betis y Rayo Vallecano y tres derrotas ante Barcelona, Valencia y Oviedo). En este lapso de tiempo, sin embargo, sus competidores directos han mostrado capacidad de reacción. Algunos de ellos han experimentado un cambio positivo tras el relevo de técnico.

El cambio de tendencia más esperanzador lo ha experimentado el Mallorca con la llegada al banquillo de Martín DeMichelis, un aguerrido defensa en su etapa de futbolista que ha insuflado a sus jugadores el espíritu competitivo del que carecen en este momento los sevillistas. Después de estrenarse con derrota como local ante la Real Sociedad, el argentino ha sumado siete puntos en las últimas cuatro jornadas.

Precisamente, su segundo tropiezo fue para darle vida a otro protagonista de esta agónica carrera contra el descenso, el Elche, único de los equipos implicados que mantiene su apuesta en el mismo entrenador. Ha sido capaz de sumar cuatro puntos en las cinco jornadas precedentes, el doble que los sevillistas. En el medio de Mallorca y Elche, en esta clasificación parcial, se sitúa el Alavés. La llegada de Quique Sánchez Flores ha reportado cinco puntos, merced a dos empates y una victoria, dejando, por lo tanto, al Sevilla Fútbol Club como el equipo de peor trayectoria en el pasado más reciente.

Es obvio, entonces, que, en caso de que continúe esta tendencia, el tercero en discordia que acompañe a Levante y Oviedo al averno será el Sevilla Fútbol Club. Una entidad en cuyo sillón presidencial se sienta un auténtico incapacitado como José María Del Nido Carrasco, sin que hasta el momento haya ningún detalle al que asirse para confiar en que tal cosa no vaya a ocurrir. El sevillismo más optimista apela a la intrascendencia que el siguiente partido tiene para el rival.

Ocurre que el Atlético de Madrid, tres días después, tiene pendiente un compromiso con ventaja de dos goles contra el FC Barcelona. Se juegan nada más y nada menos que acceder a la penúltima eliminatoria de la Liga de Campeones. Igualmente, la plaza para la próxima temporada la tiene ya prácticamente garantizada, pues su distancia con respecto al inmediato perseguidor en la clasificación liguera es de doce puntos.

Aunque Simeone pondrá en liza a un equipo con multitud de rotaciones y cuyos futbolistas desplegarán poca tensión en el césped del Sánchez-Pizjuán, el Sevilla Fútbol Club que compareció ante Valencia y Oviedo, en los partidos más recientes, perdería incluso ante unos infantiles atléticos. La clave está en la predisposición de los entrenados por García Plaza, no en el ímpetu de los colchoneros. Un desempeño apático no basta para competir con ningún equipo, ni siquiera la unidad B del Atlético.

Así pues, horas antes del inicio de la jornada 31, aún se puede decir que la única esperanza para el sevillismo es que su equipo depende de sí mismo. En el momento en que esa pequeña ventaja se pierda, lo más seguro es que el desastre sea inevitable.

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