La dirección deportiva rojiblanca se encuentra bajo el ojo del huracán debido al escaso protagonismo de sus incorporaciones más costosas.
La gestión del mercado de fichajes del Athletic se ha visto lastrada por un gasto que ya supera los treinta millones de euros en futbolistas que, a día de hoy, no tienen apenas peso en el equipo. Cierto es que el peaje de la singular filosofía rojiblanca obliga a desembolsos elevados, pero la falta de minutos de los recién llegados pone en cuestión las cifras que se manejaron en sus respectivas operaciones. El periodista Javier R. Beltrán coloca en el diario As el foco en cuatro de las incorporaciones más recientes.
Un fiasco que ya supera los 30 ‘kilos’
La gestión reciente de Mikel González en el mercado de fichajes del Athletic Club está bajo la lupa. El caso más llamativo es el de Álvaro Djaló, por quien se desembolsaron quince millones fijos más variables al Sporting de Braga en el año 2024. Actualmente, el extremo se encuentra cedido en el Al-Gharafa qatarí, donde tampoco ha conseguido consolidarse. Su futuro en Bilbao quedará supeditado a las observaciones de Edin Terzic durante la próxima pretemporada.

Igualmente decepcionante resulta la situación de Jesús Areso. Tras el abono íntegro de los doce millones de euros de su cláusula de rescisión a Osasuna durante el pasado mercado de fichajes, el lateral de Cascante ha perdido definitivamente la partida ante Andoni Gorosabel. De hecho, incluso se ha quedado relegado a un tercer plano en ocasiones por detrás de parches como Vivian o Lekue, quienes han actuado fuera de sitio antes que el exrojillo en su propia demarcación. Ahora mismo muchos se acuerdan de Hugo Rincón, quien se tuvo que marchar cedido al Girona FC por falta de sitio con Valverde.

La enfermería y la falta de adaptación también han mermado los casos de Maroan Sannadi y Adama Borio. El ariete marroquí costó cuatro millones que fueron directos a las arcas del Deportivo Alavés. Sin embargo, vio frenada su irrupción por una grave lesión de menisco. Actualmente, ya recuperado, encadena varias convocatorias siguiendo al equipo desde la grada. Por su parte, Adama Borio sigue a la sombra de Yuri Berchiche. El club pagó dos millones a Osasuna por él en 2024; pero, a sus veintitrés años, aún no ha logrado convencer a la exigente parroquia de San Mamés.
Rendimiento dispar y aciertos gratuitos
En el lado opuesto de la balanza, la dirección deportiva sí puede presumir del retorno de Aymeric Laporte al club, una de las mejores noticias de la temporada y del último mercado de fichajes del Athletic Club. El central de Agen, por quien se abonaron doce millones al Al-Nassr, es el único de los últimos grandes desembolsos que se mantiene como pieza indiscutible en el equipo rojiblanco.

Asimismo, las incorporaciones a coste cero de Iñigo Ruiz de Galarreta, Andoni Gorosabel o Robert Navarro han resultado más rentables. En el caso de este último, pese a su irregularidad y su intermitencia constante en el once de Ernesto Valverde, ha sabido rentabilizar sus minutos traduciéndolos en números muy interesantes tras aterrizar en verano en San Mamés como agente libre procedente del RCD Mallorca. De momento suma siete goles y tres asistencias en treinta y nueve partidos, y sin haber alcanzado los 1700 minutos sobre el césped.







